El día 2 de abril, corrí mi primera media maratón cumpliendo la mitad de un sueño que tengo desde joven, cuando empecé a correr: hacer una maratón.

Medio sueño cumplido que, en realidad, es casi más mérito de María José y de Wen que mío; yo solo hice lo más fácil, correr.

El domingo pasado fui a ver a mi amigo Raúl Ordóñez y al resto de los esforzados que peleaban los últimos kilómetros de la Rock’n’roll Madrid que incluye una maratón, una media maratón y una carrera de 10 Km. Me situé entre el kilómetro 38 y el 39, en Recoletos y, lamentablemente, Raúl se me escabulló entre la multitud. Sé que llevaba buen ritmo y cuando hablé con él por whatsapp estaba feliz y se sentía bien, con una buena marca.

Tras hablar con él recordé el esfuerzo que conlleva preparar una carrera como esta. Como nos seguimos en Strava, sé que Raúl ha trabajado duro, muy duro, para tener esas sensaciones y por algunos de los corredores que vi el domingo o que adelanté en mi carrera sé que no siempre salen las cosas a pesar de ello. Verlos me ha animado a contar mi propia experiencia.

Correr es de cobardes

Yo siempre he corrido, desde la época del instituto donde me aficioné gracias a las suaves torturas de nuestros profesores de educación física. Con Edu, un amigo de toda la vida que también disfrutaba de lo absurdo de correr cuando nadie te persigue, salía a correr por Valencia muchas tardes, después de merendar o incluso de cenar. O antes, qué más daba, de joven puedes hacer cualquier cosa y el cuerpo se las apaña para funcionar y hacerlo muy bien.

Mi primera carrera fue una Volta a Peu de Valencia, con él, con Edu. Fueron tan sólo 8 Km., pero fue toda una experiencia. Entramos en meta prácticamente juntos y creo recordar que corrimos alguna “volta” más los años siguientes, hasta que, por la masificación, tuvieron que cambiar el recorrido; la cabeza de carrera se cortaba a sí misma antes de que salieran todos los corredores.

Y luego seguí corriendo, sin ambición o plan, ya fuera para mantenerme en forma y no asfixiarme jugando al baloncesto o saliendo a la montaña (mi dos principales pasiones), como para liberar cuerpo y mente. Sin embargo lesiones en las rodillas primero y una lesión en la planta del pie después, me han tenido mucho tiempo desconectado. También han contribuido estos años el trabajo, la paternidad y cualquier otra excusa al alcance, muy útiles todas ellas cuando no tienes ritmo y te da pereza trabajar para recuperarlo.

Con Carlos en la 8 carrera contra el VIH
Con Carlos en la 8ª Carrera para la lucha contra el VIH, en 2010

De nuevo a la carrera y un medio maratón

Hace un tiempo resolví intentarlo de nuevo y fui poco a poco saliendo, manteniendo una cierta línea de base. Me discipliné a llevarme las zapatillas cuando salía de viaje, en vacaciones; a intentar salir al amanecer o después de las cenas de los peques. Me integré, no sin cierta desazón, en la moda runner. Yo siempre he sido un tipo que salía a correr y, ahora, era un runner.

Pero nunca me ha gustado salir a correr en grupo, sobre todo en un grupo numeroso. Correr es algo que me gusta hacer solo, concentrado en la música y en mis pensamientos, en el paisaje, en mis pisadas. No sé por qué cuando la gente sale a correr en grupo te habla, te cuenta cosas; yo no quiero hablar, quiero correr.

Un día, hablando con mi sobrino Wen (licenciado en deporte, maratoniano, triatleta y no sé qué más) le propuse que me hiciera un plan de entrenamiento; me dijo que estaba cansado de hacer planes y que luego no los cumplieran, que si conseguía salir tres días a la semana durante dos o tres meses seguidos lo haría. Me puse manos a la obra.

Con Carlos y María José, corriendo la San Silvestre de Alaquàs 2016
Con Carlos y María José, corriendo la San Silvestre de Alaquàs 2016

Conseguí por fin volver a sentirme a gusto y, en especial, con tiradas largas llegando a correr 15 Km. por debajo de 6 minutos el km, así que decidí: es el momento. Me inscribí al medio maratón de Madrid del domingo 2 de abril de 2017, y después le pedí a Wen que cumpliera su promesa, quería mi plan de entrenamiento.

El plan de entrenamiento tenía un objetivo doble: bajar de dos horas de carrera y poder caminar los días siguientes. Cuando Wen me envió la primera semana pensé que era una venganza (algún día me explicará si le debo dinero o algo) y durante muchas semanas las sensaciones eran de agotamiento y pesadez en las piernas. Wen me tranquilizaba: “es normal, pero luego lo notarás. Irás mucho más rápido y más cómodo”.

María José se volcó dándome apoyo y se echó a la espalda muchas noches cenando sola con los niños o acostándolos mientras yo andaba haciendo series por el Parque de Santander o dibujando trazados casuales por el Retiro (Raúl me descubrió que era una tendencia), a veces tan sólo haciendo abdominales y plank en otra habitación mientras les oía hablar y pelear por la cena.

Series artísticas de 1.000 y 2.000 m. en el Retiro
Series artísticas (e involuntarias) de 1.000 y 2.000 m. en el Retiro.

Al final, el día 2, todo funcionó: oí la salida metido en la muchedumbre, bastante atrás (no soporto hacerme hueco a codazos), pasé por la línea de salida más de 8 minutos después y los 21 Km. pasaron más rápido de lo que esperaba. Menos de dos horas después estaba abrazando a mis chicas en el césped del Retiro y echando de menos a mi hijo que andaba de jugando al baloncesto por Aranjuez (me desquité después, cuando volvió). El crono de la carrera marcaba 1:59 a mi paso por meta, pero el tiempo real de carrera fue 1:51:44.

Estaba feliz, el entrenamiento había funcionado muy bien y la pesadez de las piernas las semanas anteriores había desaparecido, tal y como había predicho Wen, un par de semanas antes de la carrera, cuando empecé a hacer sesiones con tiradas muy largas.

Medio sueño cumplido que, en realidad, es casi más mérito de María José y de Wen que mío; yo solo hice lo más fácil, correr. Ahora toca prepararse nuevos retos, quizá una maratón.

Estirando y con Ginebra después de la meta
Con Ginebra y la medalla de Finisher y, a la derecha, estirando tras llegar a la meta.

Los números

Una de las cosas que me planteé cuando había descansado un poco es cuánto esfuerzo había invertido en preparar una carrera de esas características. Y, como no, rápidamente entré en Strava e iSmoothRun para sacar datos, hice una hoja de cálculo y me puse a jugar un poco con ellos.

Resultaba algo difícil de medir porque el origen de todo es difuso y hay algunas lagunas por problemas musculares y descontrol, pero hay un punto de inflexión clave, cuando empecé a marcar las sesiones como Obj. M (Objetivo Maratón). Dentro de ese período distinguí dos épocas, la inicial, desordenada, y la época 2 a partir del entrenamiento planificado de Wen.

Infografia de mi primera media maraton
Infografía resumen de mi primera media maratón

Aquí los datos:

  • 52 carreras: 36 sesiones de entrenamiento (15 informales y 21 planificadas).
  • 393’8 Km. corriendo, algo así como de Madrid a Castellón, pasando por Valencia. De ellos, 251’8 Km. (un 64%) los hice en las sesiones planificadas.
  • Aproximadamente 37 h. y 24 min. corriendo.
  • Una velocidad media de 5:46 por Km. desde que empecé hasta las últimas sesiones. En la época de los entrenamientos planificados baja a 5:09 por Km.
  • Empecé a entrenar el 24 de octubre de 2016 y la carrera fue el 2 de abril de 2017. Es decir, estuve algo más de 5 meses preparándola.
  • Una de la nuevas experiencias que tuve con el entrenamiento (que en muchos casos me aburrió y en la mayoría me agotó) fueron las series:
    • 4 series de 100 m. (0’4 Km.)
    • 20 de 200 m. (4’4 Km.)
    • 7 de 300 m. (2’1 Km.)
    • 2 de 400 m. (0’8 Km.)
    • 2 de 500 m. (1 Km.)
    • 12 de 800 m. (las favoritas de Wen, y a las que acabé pillando el gusto; 9’6 Km.)
    • 6 de 1.000 m. (6 Km.)
    • 8 de 2.000 m. (16 Km.)
    • En total, 39’9 Km. esprintando en mayor o menor medida, entre los 3 min./Km. de la serie más rápida de 100 m. y los 5’13 min./Km. de la serie más lenta de 2.000 m.
  • El resultado de la carrera:
    • Tiempo el cronómetro de carrera: 1:59:49
    • Tiempo real de carrera (descontando el tiempo que tardé en llegar a la salida): 1:51:44
    • Clasificación
      • Puesto de entrada en meta: 8.566
      • Puesto real: 7.493
      • Puesto en mi categoría (Veteranos B): 1.692

One thought on “Mi primera media maratón, medio sueño cumplido.

  • Jasp

    Ramón, estoy seguro que más pronto que tarde acabarás siendo maratoniano. Porque llevas el ADN de corredor en tu cuerpo serrano y porque además ahora con ese buen tiempo que has hecho en la media y la buena sensación con la que te has quedado, será difícil pararte… Ojalá podamos coincidir pronto en alguna y mientras tanto será estupendo comentar experiencias y comentarios con los entrenamientos.

    Y oye, Valencia dicen que es la meca del Maratón en España, así que no es mal plan para estrenarse 🙂

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