El miércoles, trabajando, estuve comentando con una compañera algunas ideas absurdas que pasaban por mi cabeza. En un momento dado, mi compañera me dejó una perla en forma de frase: “Tienes demasiados pensamientos”. Y eso, en mi caso, es una provocación.

Probablemente tenga razón, tengo demasiados pensamientos, pero esa pregunta, más allá de animarme a tener menos, pues es algo que se me antoja terriblemente difícil, me generó algunos más. En su mayoría dudas.

Y se me ha ocurrido que el blog es el mejor sitio para compartir esas dudas:

– ¿Cual es el número máximo de pensamientos?. O lo que es o mismo, ¿hay una horquilla de número de pensamientos que marque la razonabilidad?
– ¿Se podrían llegar a desarrollar técnicas de control de los pensamientos para limitar su número a un número razonable? ¿Es eso meditar?
– Llegado el caso, ¿qué sucedería con los pensamientos no pensados, se podrían pensar en otro momento?, ¿quedarían en una cola, una suerte de limbo cerebral, o por el contrario se perderían sin remedio, para siempre?
– ¿Tiene derecho a ser pensado cualquier pensamiento?
– ¿El estado o la religión podría lícitamente limitar el número de pensamientos por razones morales o de orden social?
– ¿Tiene relación alguna el pensamiento con la ingle?

En fin, como se ve, un tema complejo para el que se admiten opiniones.

2 thoughts on “Demasiados pensamientos

  • Begoña Antón

    jajajjaj me encanta este post y me encanta la gente chiflada… yo siempre tengo la cabeza con ideas saltarinas por ahí que no controlo, ni quiero controlar….

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  • Santi

    Muchacho, el pensar, el comer y el rascar, todo es empezar.
    Si no piensas, te acostumbras a no hacerlo, y terminas alegrándote de que un equipo de fútbol gane un partido, o algo.

    Si piensas, generas pensamiento.

    Cuanto más, más.

    Lo siento por ti, pero tienes todas las papeletas para seguir pensando. Y, lo que es peor, enlazando pensamientos con tus pensamientos. Estás a punto de entrar en bucle.

    Lo que me lleva a pensar; si, como dicen los sabios, todo está ya pensado, lo único que hacemos es repensar, ¿estaremos pensando nuestros propios pensamientos al pensar que pensamos los pensamientos de otros?

    ¿cobrará la SGAE por pensar pensamientos que pienso que ya han podido ser pensados por otros?

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